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Padres de celíaco, Hijos de celíaco

Published at 8/10/2010 in ,


La mayor parte de fuentes bibliográficas, incluyendo toda la información disponible en la red (webs, blogs, foros), encajarían dentro de la primera situación: Padres de celíaco. Cómo explicarle a un hijo de corta edad que no puede comer gluten porque le hace daño, cómo responder a sus preguntas, a las de sus hermanos, familiares..., cómo es la adaptación en casa, en el cole, en los viajes... qué recetas puedo prepararle para sus meriendas, cumpleaños...

¿Y si es al contrario? ¿Cómo se vive esta realidad cuando se es Hijo de celíaco? Sandra Robins autora del blog Gluten-Free Optimist nos explica que lo más importante es ayudar a tu hijo a comprender qué significa vivir sin gluten de una forma positiva. Sandra fue diagnosticada cuando su hija tenía cinco años, una edad en la que ya se hacen preguntas. Cómo explicar el diagnóstico de un padre a un hijo es delicado, sobre todo porque, como sabemos, la enfermedad celíaca tiene un componente genético y, por tanto, la probabilidad de desarrollar la celiaquía es mayor en familiares de primer grado. Un niño hace preguntas y necesita respuestas, unas respuestas que deben ser reales. Ser hijo de celíaco implicará realizar unas pruebas y éstas podrán dar como resultado que también se es celíaco, o no. En el caso de la hija de Sandra, la niña de momento tiene dos de los genes asociados a la celiaquía pero ni las analíticas ni la biopsia son positivas. De momento, puede comer gluten.

Tanto si se da una u otra situación, la dieta sin gluten entra a formar parte de nuestras vidas. Nuestro "estilo de vida" cambia y eso incluye nuevos hábitos: en nuestra cocina y a la hora de comer evitando siempre las "contaminaciones", al salir a comprar leyendo siempre las etiquetas, en los viajes y al comer fuera de casa avisando con antelación y nunca improvisando sobre la marcha... Sin duda, la dieta sin gluten de uno de los miembros de la familia afecta a todos los demás de forma indirecta, se podría decir que "condiciona" en muchos aspectos. ¿Cómo conseguir que todos estos cambios tengan un efecto positivo? Creo que Sandra da en la clave. Su hija participa de todos estos cambios de forma activa: ayuda a su mamá en la compra leyendo etiquetas, se alegra al encontrar nuevos productos sin gluten en las estanterías de los supermercados, prepara junto a su mamá deliciosos postres sin gluten, comparte las buenas noticias como por ejemplo la apertura de un restaurante con carta sin gluten o el descubrimiento de la deliciosa tarta de chocolate que se puede tomar en este otro restaurante, etc.

Mientras nuestros hijos son pequeños, aprenden mucho de nosotros. Una visión positiva de la enfermedad celíaca, de la dieta sin gluten, es sin duda una fuente muy amplia de aprendizaje.

Un saludo,

Ángela


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2 Response to Padres de celíaco, Hijos de celíaco

11 agosto, 2010 07:45

LO cierto es que es duro explicar a un niño (como en nuestro caso con 7 años), que a su madre le han diagnosticado una enfermedad crónica y hereditaria, y que el a partir de ese día no podrá volver a comer muchas de las cosas que hasta entonces comía.

Pero, todo se consigue, y hay que hacerle ver que puede vivir sin tener que tomar gluten en su alimentación.

Besotes

Ana y Víctor.

19 agosto, 2010 11:23

Mi situación actual es parecida a la que cuentas. En mi familia somos celiacos mi marido, mi hijo (6 años) y yo, además tenemos una niña de 3 años que, de momento, no es celiaca. La verdad es que estos niños maman el tema del gluten. Mi hija dentro de casa come como si fuera celiaca, está en minoría y no nos arriesgamos, solo toma galletas con gluten. Con 3 años ya se ha aprendido la cantinela, cuando cae cualquier comida en sus manos siempre pregunta: ¿tiene gluten? Lo ha visto desde que nació, y ya le he ido explicando que su hermano no puede tomar determinadas cosas por que le hacen daño a su barriguita.
Supongo que esto es como cualquier otro aspecto de la vida, hay que explicarlo con naturalidad, sin traumas.
Lo que he comprobado es que estos niños, así como los amiguitos de mi hijo, están más sensibilizados y más concienciados con intolerancias alimentarias, en mi opinión esto es educar y lo veo muy sano y positivo.
Un besito